Descubre el Palacio

Historia de la construcción

Fue en el reinado de Enrique IV cuando comienza la primera fase constructiva levantándose una casa-fuerte, tan propia del Cáceres del siglo XV para defenderse de los ataques de otros nobles, hoy identificable gracias a los matacanes que defienden los laterales de su torre.

El resto de la fachada corresponde a la segunda fase de edificación, la obra que comenzaba Alonso Golfín en el siglo XV se concluiría a principios del S XVI en tiempos de su hijo Sancho de Paredes Golfín, a quien se debe la finalización del edificio y su fachada plateresca.

El Palacio de los Golfines de Abajo une los estilos gótico, renacentista y plateresco.

Posteriormente siguió su paulatina ampliación, hecho típico en este tipo de edificaciones.

En su parte baja se encuentra el acceso al palacio, con una puerta en arco de medio punto, flanqueada por los escudos de armas del matrimonio que financia la obra. El de los Cuello a la derecha, perteneciente a la esposa del camarero, Isabel Cuello, león rampante con collar, y el de los Golfines a la izquierda, cuartelado en cruz con dos flores de lis y dos castillos.

Sobre la puerta, en la parte más alta, se encuentra una ventana geminada con tracería gótica y parteluz de mármol con capitel jónico. Y sobre la ventana, el escudo de los Reyes Católicos coronado con una cruz que indica que este palacio sirvió de alojamiento de sus altezas reales en dos ocasiones, en los años 1477 y 1479.

En la parte inferior de la ventana se localiza el escudo de armas de la familia, con putti o angelotes que lo sujetan y más abajo una de las inscripciones cuya interpretación aún no se conoce con seguridad “Fer de Fer”. Podría hacer honor a Fernando Golfín, quien fue escudero del infante don Fernando, o representar un símbolo de prestigio del Camarero aludiendo a sus vínculos con Fernando el Católico y con su nieto, el infante don Fernando.

A la izquierda de la fachada se erige una torre con el escudo familiar, que ostenta un yelmo rematado por una mano empuñando una espada. Todo ello flanqueado por volantes y lambrequines labrados.

Por debajo se puede ver una segunda inscripción dentro de una cartela en la que puede leerse: ESTA ES LA CASA DE LOS GOLFINES, informando con ella de la titularidad del palacio.

En la zona superior encontramos dos medallones con los bustos de dos personajes de la Antigüedad, Trajano y Judas Macabeo, considerados símbolos de justicia y fortaleza.

La fachada está rematada en la parte superior con crestería de granito, compuesta de figuras de grifos alados entre flameros, seres con alas y cuerpo con plumas, patas transformadas en vegetales y cola de serpiente, y la cabeza con las fauces entreabiertas en actitud agresiva.

Según algunos historiadores la construcción podría atribuirse a Pedro de Ibarra, por las obras que también realizaba en la torre de Santa María y en otros lugares de la provincia, o al escultor y entallador Alonso de Torralba y al cantero Gonzalo Romero.